Por Susana Poblador

Introducción

Cuando Jesús me pidió que escribiese para la página del pueblo, la verdad es que me hizo ilusión, pero al momento pensé que no sabría por donde empezar… Podía hablarle de los cuentos que antaño se contaban en el pueblo y que mi abuelo pacientemente me contó un día mientras yo los escribía a su lado…, O aquello que mi padre me contó cuando yo le preguntaba sobre el pueblo y sus costumbres, sus tradiciones y sus orígenes, o también sobre aquello que había leído durante mi carrera o en mi tiempo libre, pues siempre me llamó la atención la historia y sobre todo la historia de lo que me era más cercano, de mi pueblo y de sus gentes,… Así, que ante su petición de escribir algo sobre el pueblo pensé que era una buena oportunidad de recopilar todo lo que tenía y ponerlo en orden, haciendo además útil lo que mi padre y mi abuelo me contaron, y en agradecimiento póstumo a su paciencia ante mis interminables preguntas y, sobre todo, en recuerdo a ellos, que hoy ya forman parte de la historia de nuestro pueblo.

Lo más difícil era por dónde empezar, poner en orden los trozos siguiendo una cronología coherente o hacerlo de modo aleatorio, empezar quizás por la prehistoria, por los asentamientos romanos o completando aquellas partes que ya conocemos y que aun están incompletas, como el por qué del nombre de la casa de los Pizarros o de las Pizarras… Y encontré que esta no era una mala opción.

En la localidad existen restos de lo que debió ser una casa señorial, conocida por casa de los Pizarras, en referencia a miembros femeninos de la familia Pizarro, pudiendo observarse en ella varios escudos con las armas de la familia. Por otro lado, en los libros de bautizos de la Iglesia Parroquial existen abundantes muestras de la presencia de la familia Pizarro, apareciendo el apellido Villarejo (también existe constancia de que en cierto momento, antes de 1640, en el término municipal de Santa Ana existió una población con el nombre de Villarejo)

“En la Iglesia parroquial de la Villa de Santa Ana…el 31 de Diciembre de 1723 bauticé solemnemente…y puse por nombre Juan, hijo legítimo de Don Francisco Pizarro Carvajal y Villarejo y de María Ramos, legalmente casados…””En la Iglesia parroquial de la Villa de Santa Ana…el 7 de octubre de 1725 bauticé a una niña que se puso por nombre María, hija legitima de Francisco Pizarro Villarejo Sosa y Torres y María Ramos, legalmente casados, …el dicho Francisco Pizarro hijo legitimo de Francisco Pizarro de Cravajal y de Doña María Villarejo Pan y Agua Sosa Torres y Corrales, su legítima mujer..."

”Es más también en dichos libros encontré referencias a la relación familiar de la familia Pizarro de este lugar con el Gran Conquistador: “-Francisco Pizarro Calderón, capitán y señor de esta villa, descendiente bastardo del famoso conquistador del Perú, Don Francisco Pizarro…-“

Llegado este punto y cuando me encontraba realizado un trabajo para la facultad sobre la familia Pizarro cual no sería mi sorpresa cuando descubrí que una rama de la misma tenía, en una población cercana a Trujillo una casa llamada de las Pizarras que servía como “casa de citas”, aunque no se especifica en ningún momento el nombre del lugar.

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LA prehistoria en Santa Ana y los primeros atisbos de presencia romana.

La destrucción de numerosos archivos, la escasa documentación bibliográfica, y la falta de interés, la mayoría de las veces, ha provocado que poco o nada se sepa de la historia de nuestro pueblo anterior a 1.232, época en la que fue reconquistado por el rey cristiano Fernando III, pasando a formar parte de la “tierra de Trujillo”, por lo que muchos historiadores de principios del siglo XX como Roso de Luna pasarían a reconocerlo como “Santa Ana de Trujillo”. Pero, que no la conozcamos, no significa que no exista.

Si nos remontamos por ejemplo a La Edad de Bronce cabe hacerse la siguiente pregunta: ¿Quién habitó Santa Ana hace más de 3000 años? ¿dónde y cómo vivían?

La sala del museo arqueológico de Cáceres alberga parte de esta historia, ya que en él se encuentran documentadas

estelas de guerrero del Bronce Final que proceden de nuestro pueblo. Hablamos del período que va del 1.250 a.C. al 700 a.C., época en la que surge la escritura, en la que por primera vez los poblados se disponen en calles y surgen los primeros reyes. Todos estos fenómenos llevan consigo transformaciones que van a afectar a los distintos pueblos, a su estructura social, a su economía, y todo ello, afectaría también a su cultura.

Una de las manifestaciones artísticas más significativas de este período son las estelas decoradas, losas funerarias cuya materia prima es arenisca, caliza, pizarra y esquisto. Existen diversidad de planteamientos en cuanto a su significado, para unos son monumentos funerarios, para otros elementos votivos que recordaban una acción bélica o incluso hitos para marcar itinerarios. En ellas aparecen elementos como escudos, espadas, lanzas, u otros menos usuales como peines, fíbulas (imperdibles), cascos, e incluso representaciones humanas. Todas están ligadas a depresiones naturales, cursos de agua o vías de comunicación de Extremadura y varias fueron encontradas en nuestro pueblo.

Pero entonces…¿Quién habitó Santa Ana hace más de 3000 años? ¿Dónde y cómo vivían?

No hay respuestas objetivas para estas preguntas, sólo conjeturas basadas en la especulación. Numerosos historiadores piensan que el primer asentamiento se ubicó cerca del rió Gibranzos, posiblemente donde hoy se encuentra el molino o quizás algo más arriba. Estos grupos vivían al aire libre y basaban su economía en la agricultura y la ganadería. La escasez de restos se debe a que hicieron construcciones con arcilla en vez de piedra, estructuras demasiado endebles para permanecer.

Si no podemos atestiguar con seguridad la presencia de población en época prehistórica, si podemos afirmar, tal y como parece en el Interrogatorio de Tomas López, que existió población en época romana. En dicho libro encontramos –“(…) que sería población de romanos y la razón es porque algunos vecinos de esta se han hallado algunos sepulcros con un vaso de vidrio, una botella de barro fino y otras cosas propias…” “(…)en el año de 83 Francisco, maestre de esta villa, descubrió uno de estos en el camino que sale de esta villa para la de Trujillo (…)” “(…) en el de 87 descubrió otro Domingo Ramos, pastor de ganado de lana, de baldosas de cantería (…)

Por todo lo anteriormente expuesto no es descabellado afirmar que el pueblo nace en algún punto en línea recta con el actual de Ibahernando, ya que numerosos restos han sido encontrados a lo largo de estos terrenos. La historia de nuestro pueblo tal y como hoy la conocemos parte de la casa de las Pizarras, pero existe una historia anterior de villas, asentamientos y poblados en territorios circundantes y tan cercanos que forman parte también de su historia, de sus raíces, de su cultura y pueden ser considerados nuestros antepasados humanos.